Clasificación de las gemas
 

Existen diferentes maneras de clasificar las gemas, ya sea por su dureza, su peso específico, su composición químico-física, etc. En el caso de la joyería, las gemas son clasificadas más por su belleza y valor comercial que por su sola composición, incluso algunas gemas son apreciadas por su connotación mística.

Comúnmente en joyería las gemas eran clasificadas en piedras preciosas (diamante, rubí, zafiro y esmeralda y a veces aguamarina), y en semipreciosas (toda la familia de cuarzos, granates, turquesa, lapislázuli, turmalina, etc.).

Pero esta clasificación no es útil en cuanto a belleza y a precio de las gemas. No quiero decir que un zafiro no sea bello, sino que, por su belleza un ópalo, una turmalina o una aguamarina, pueden ser más cotizados que cualquier piedra preciosa, y por ello se ha preferido utilizar el término de gema para referirse a todas las piedras ocupadas en joyería.

Lo que caracteriza a las gemas son su dureza y su color, una gema relativamente blanda puede agrietarse o romperse con facilidad si no se le hace un engaste adecuado, en cambio, una más dura puede utilizarse en variados tipos de joyas. Y si lo que más caracteriza a una piedra es su color, cuanto más vivo y limpio sea este, mejor será la calidad de la gema.

La clasificación de las gemas también deriva en gemas de origen mineral, gemas de origen orgánico y gemas sintéticas o artificiales.

Dentro del grupo de origen mineral se encuentran el diamante, rubí, zafiro, esmeralda, aguamarina, todos los cuarzos, granates, turquesa, lapislázuli, piedra luna, piedra del sol, amazonita, labradorita, peridoto, turmalina, Crisocola, Rodonita, Rodocrosita, jade, Fluorita, malaquita, topacio, Andalucita, Hematita, etc.

Dentro del grupo de origen orgánico se encuentran el ámbar, azabache o madera fósil, carey o concha de tortuga, perlas, coral, nácar y marfil. Estas gemas son producto del reino animal y vegetal.

En el grupo de gemas sintéticas entran todas las posibles reproducciones que se hayan logrado realizar. Estas reproducciones pueden ser reconstituidas (a partir de pequeños pedazos pulverizados de piedra), o creadas con materiales que imiten las propiedades de la gema.